La OMS advierte sobre un desafío creciente: casi la mitad del riesgo de demencia podría prevenirse o retrasarse
La prevención vuelve a ocupar un papel central frente a una enfermedad que tendrá cada vez mayor impacto global

La demencia es uno de los grandes desafíos sanitarios asociados al envejecimiento de la población.
En julio de 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó nuevas recomendaciones relacionadas con la prevención y reducción del riesgo de deterioro cognitivo y demencia. La organización señala que hasta el 45 % del riesgo de demencia podría prevenirse o retrasarse mediante intervenciones sobre factores modificables.
El dato es relevante porque cambia parcialmente la manera en que se suele hablar de esta enfermedad.
La edad es uno de los principales factores de riesgo, pero no es el único elemento involucrado.
La prevención comienza mucho antes
Las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión, la diabetes, el sedentarismo y otros factores relacionados con el estilo de vida pueden influir en la salud cerebral.
Por eso, cuidar el cerebro no debería comenzar cuando aparecen problemas de memoria.
La prevención puede formar parte de una estrategia de salud durante toda la vida.
Esto incluye mantener controles médicos adecuados, identificar factores de riesgo y adoptar hábitos saludables.
Un desafío que también llegará con mayor fuerza a Latinoamérica
El envejecimiento poblacional está modificando las necesidades de los sistemas de salud en todo el mundo.
A medida que aumenta la esperanza de vida, también crece la necesidad de contar con servicios capaces de atender enfermedades crónicas y condiciones asociadas al envejecimiento.
Para países como Perú, esto significa que la planificación sanitaria tendrá que considerar cada vez más la salud de los adultos mayores y la atención de enfermedades neurodegenerativas.
La discusión sobre demencia no debería centrarse únicamente en el tratamiento.
También debe incluir prevención, diagnóstico oportuno, apoyo a las familias y preparación de los sistemas sanitarios.
La noticia de la OMS deja un mensaje importante: aunque no todos los factores de riesgo pueden modificarse, existen oportunidades para actuar antes de que aparezca la enfermedad.
