Dengue en Perú: la vacunación se convierte en una nueva herramienta de prevención
El país prioriza cuatro regiones y refuerza su estrategia frente a una enfermedad que sigue representando un desafío sanitario

El dengue continúa siendo uno de los problemas de salud pública que requieren mayor atención en el Perú. Durante 2026, el Ministerio de Salud ha reforzado su estrategia de prevención y ha incorporado la vacunación como una de las herramientas para reducir el riesgo de complicaciones y hospitalizaciones.
En enero, el Minsa aprobó una norma técnica que establece la vacunación contra el dengue en regiones priorizadas. La estrategia se concentra inicialmente en Tumbes, Piura, Loreto y Ucayali, debido a su mayor riesgo epidemiológico.
La vacuna utilizada es TAK-003, conocida como Qdenga, y el esquema contempla dos dosis con un intervalo de tres meses. La estrategia está dirigida principalmente a personas de 10 a 20 años que residan en las zonas priorizadas, además de determinados grupos de personal de primera línea.
¿Por qué el dengue representa un desafío para Perú?
El dengue es transmitido por mosquitos del género Aedes, cuya presencia está relacionada con condiciones ambientales y climáticas que favorecen su reproducción.
El problema sanitario no se limita a los casos individuales. Cuando aumenta la transmisión, también aumenta la demanda de consultas médicas, pruebas diagnósticas, hospitalizaciones y otros recursos del sistema de salud.
Por eso, la prevención resulta fundamental.
El Minsa ha señalado que su estrategia para 2026 busca complementar el control de la enfermedad con una mayor participación de las comunidades y de las autoridades locales.
Una estrategia que continuará durante el año
La respuesta frente al dengue también ha requerido asegurar el suministro de vacunas. En julio, el Ministerio de Salud anunció la llegada de un nuevo lote de vacunas contra el dengue al país como parte de las medidas de preparación frente a un eventual incremento de casos asociado al fenómeno El Niño.
Además, en mayo se autorizó una transferencia de más de S/31,8 millones a la Organización Panamericana de la Salud para la adquisición de vacunas contra el dengue destinadas a las intervenciones sanitarias definidas por el Minsa.
Todo esto muestra que la lucha contra el dengue requiere mucho más que una sola medida.
Vacunación, vigilancia epidemiológica, control del mosquito, eliminación de criaderos y participación comunitaria forman parte de una respuesta integral.
Para Perú, 2026 representa un año de transición hacia una estrategia más preventiva frente al dengue. El desafío será conseguir que estas medidas reduzcan efectivamente el impacto de la enfermedad en las regiones más vulnerables.
